Navajo Stirling llega como uno de esos nombres que poco a poco empiezan a llamar más la atención por su combinación de físico, agresividad y capacidad para imponer condiciones.
Además, el neozelandés se presenta con marca de 8-0 como profesional. Es un peleador que suele trabajar bien desde la presión, con intención de castigar y de llevar la pelea a un terreno donde el ritmo alto termine inclinando la balanza a su favor.
Del otro lado estará Bruno Lopes, un rival que representa una prueba interesante por la manera en que puede responder al intercambio y a la intensidad. Este combate tiene ingredientes para desarrollarse con mucha tensión desde el arranque, porque ambos poseen argumentos para competir por la iniciativa y porque en divisiones así, un pequeño ajuste puede cambiar por completo la dinámica.
La pelea entre Mansur Abdul-Malik y Yousri Belgaroui destaca por el choque de presencia física, agresividad y poder ofensivo. Abdul-Malik se presenta con la expectativa de seguir creciendo como un prospecto a seguir, mientras que Belgaroui representa ese tipo de rival que puede convertir cualquier error en una oportunidad para castigar con mucha fuerza.
Técnicamente, es una pelea que luce atractiva porque puede definirse en el manejo del espacio y en la capacidad de cada uno para imponer su ritmo. Si Abdul-Malik logra marcar el paso y sostener la iniciativa, puede sacar ventaja; pero si Belgaroui encuentra el momento para romper la estructura del combate, el duelo puede volverse especialmente peligroso para cualquiera de los dos.
Ricky Simon contra Adrian Yanez es, probablemente, una de las peleas más interesantes de la cartelera por el contraste de estilos. Simon tiene una base muy clara en la presión, el desgaste y la insistencia, mientras que Yanez suele ofrecer un golpeo mucho más limpio, técnico y pensado para encontrar el espacio exacto en el intercambio.