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Atletas

Glover Teixeira: Sus Mejores Momentos

Repasamos Las Peleas Más Impactantes Del Campeón Brasileño Previo A UFC 275

El brasileño Glover Teixeira ha recorrido un camino fascinante hacia el cinturón de la legendaria división de las 205 libras. Estos han sido sus mejores momentos en el octágono. 

Glover debutó en el 2012 y tras ganar sus primeras peleas, se enfrentó contra Ryan Bader, el ganador del TUF 8, quien lo complicó con una serie de uppers que parecían letales. Sin embargo, en medio del vendaval el brasileño sacó de la galera una combinación de dos golpes que liquidó a "Darth" y desató la locura del Minheirinho Arena de Belo Horizonte.  

“Hago esto porque me encanta”.

Glover Teixeira

En el 2016, en el camino del brasileño se cruzó el ex campeón Rashad Evans, uno de los pegadores más feroces del mundo. Pero Glover no tuvo piedad y volvió a demostrar su calibre al noquear a “Sugar” con un gancho de izquierda a la mandíbula. Los puños entrenados con Chuck Lidell en el gym The Pit hacían estragos.

En el 2019, luego de alternar triunfos con caídas, Glover se anotó un triunfo bisagra ante el kickboxer Karl Roberson con el segundo kata-gatame de su carrera y daba comienzo a una serie de victorias que harían historia.

En el 2020, el duro texano Anthony Smith intentó frenar a Glover con golpes, pero el brasileño no sólo contrarrestó el golpeo de "Lionheart" sino que lo derribó y lo castigó de manera metódica durante cinco impresionantes asaltos. El brasileño demostraba temple en las dificultades e instinto cazador cada vez que veía fisuras.

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Ese mismo año Glover enfrentó a Thiago Santos en un duelo de estilos demencial; “Marreta” tuvo a su compatriota prácticamente noqueado, pero Glover sobrevivió gracias a su jiu-jitsu y logró someter a su oponente en una de las recuperaciones del año. El corazón del brasileño ya se había convertido en legendario.

El poder del monarca Jan Blachowicz era espeluznante pero Glover fue fiel a su fórmula: cortó distancia con presión y golpes, se pegó a su oponente, lo derribó y lo sometió, con un mataleón para enhebrar su sexto triunfo y calzarse la corona de las 205 libras como premio a una carrera memorable.