Khamzat ejerce un control total desde el inicio a base de un derribo a dos piernas en menos de 20 segundos y su típico candado cerrado a cal y canto en la espalda. Sean se mantiene a resguardo de la sumisión pero no logra soltarse.
Strickland logra mantener una distancia gracias a su jab. El estadounidense empieza a ganar confianza, llega con golpes y detiene sin esfuerzo un intento de derribo repentino desde lejos de ‘Borz’, quien queda por debajo. Sorprendentemente el checheno retrocede y cae; Sean se abalanza y controla por encima.
Sean lleva el combate a su juego y el duelo se centra en el striking. El estadounidense suelta sus manos en fintas y combinaciones al 70% de su poder, aunque Chimaev no retrocede y lastima con sus manos, en un giro sorprendente de la pelea.
‘Borz’ ataca desde larga distancia con boxeo hasta que en los instantes finales dispara un derribo a dos piernas después de un largo rato para asegurar el asalto.
El último asalto parece inclinarse para el lado del campeón producto de un derribo inicial, pero Sean se recupera e impone su volumen de golpes, pese a algunos impactos certeros de Khamzat, en un cierre de combate cerrado.