Explosivo intercambio de puños, ambos proponen y van hacia delante con sus golpes. Blaydes agrega patadas a las piernas, pero el poder de Pavlovich es una amenaza.
Sergei enciende la máquina de golpes, pero Blaydes sale al centro del octágono para continuar con el combate. Un upper manda al piso a Curtis y Pavlovich lo finaliza con volumen de striking.