El Estadounidense Se Despidió Del Octágono En Su Estado Natal Y Continuará Ligado Al Deporte Como Analista
Michael Chiesa puso punto final a su carrera como peleador profesional tras vencer a Niko Price con una despedida cargada de emoción en su estado natal, Washington, cerrando así un recorrido de años marcado por esfuerzo, fe y perseverancia.
“Es difícil encapsular mis sentimientos en este momento. Me estoy retirando en mi estado natal de Washington. Soy un chico que venía de la nada, lo único que hice fue trabajar fuerte, soñar en grande y nunca perder la fe en mí, y confiar en la gente que me apoyó.”
A lo largo de su mensaje, Chiesa dejó claro que más allá de los resultados, su mayor deseo es ser recordado por su mentalidad y por el camino que recorrió.
“Solo quiero que me recuerden como un niño que nunca perdió la fe en sí mismo. Le agradezco a tres personas importantes: mi mamá, mi esposa… las mujeres de mi vida son muy importantes. Y también para mi papá, porque, aunque ya no está aquí, sé que me está viendo.”
Con la voz cargada de gratitud, el estadounidense reconoció lo que significó su paso por el deporte, especialmente su etapa dentro de UFC.
“Soy un bendecido. Qué vida la que he tenido, lo que he hecho los últimos 18 años. Pasé 14 aquí en UFC y tengo el resto de la vida para seguir aquí, pero en otro papel. Sin embargo, mi tiempo como competidor ha llegado a su fin… y qué lindo viaje ha sido.”
Aunque deja la competencia, Chiesa no se alejará del todo del deporte, ya que continuará formando parte de las transmisiones como analista, iniciando una nueva etapa dentro de la organización.
“Es surreal, todo pasó muy rápido. Quería que fuera así de especial. Quiero recordar cada uno de los momentos y quiero sentir cada momento que viví. Es la perfecta manera de irme”
Entre recuerdos, agradecimientos y emociones a flor de piel, Michael Chiesa se despide del octágono dejando una historia construida con trabajo, resiliencia y pasión, pero con la certeza de que su vínculo con UFC continuará desde un nuevo rol.