‘The Machine’ Buscará Su Cuarta Defensa Del Trono Gallo Contra Petr Yan El Sábado 6 De Diciembre En UFC 323
En poco más de un año, Merab Dvalishvili se ha convertido en uno de los campeones más dominantes en los 14 años de historia del peso gallo de UFC. ¿Qué atributos han elevado a 'The Machine' al status de monarca imbatible?
El aspecto principal es el ritmo. Merab va y va, sin tomarse pausas en una dinámica agotadora que no solo es un arma en sí misma, sino que cumple un rol preponderante en potenciar la peligrosidad y la efectividad de las armas que el georgiano saca a relucir para dominar y asegurarse la victoria.
Ese cardiovascular de oro, sin precedentes en el deporte, termina asegurando la ofensiva mejor valorada del georgiano: los derribos.
Las técnicas que el campeón ejecuta con naturalidad para llevar al oponente al suelo tienen reminiscencias de sambo y judo pero Merab no es un prodigio ni del timing, a lo Islam Makhachev o Khabib Nurmagomedov, ni de la efectividad, a lo GSP.
Merab es un prodigio en insistir con un intento de derribo tras otro, a mucha intensidad, hasta que lo logra: a Cory Sandhagen lo derribó 20 veces, de 37 intentos; a Sean, en la segunda pelea, 5 de 12, a Umar, 7 de 30. La frase: “Tanto va el cántaro a la fuente que al final, se rompe”, pinta a Merab de cuerpo entero.
El paso arrollador sostenido en el tiempo actúa de la misma manera con el striking. La pegada del georgiano no tiene la peligrosidad del golpeo de un O’Malley o un Yan, pero el empuje constante y la preocupación constante del comienzo inminente de una serie de intentos de derribo le otorga a sus golpes un peligro extra.
Su convencimiento y la seguridad absoluta de la efectividad de su método lo hacen pelear con convicción. En el octágono, Merab explota de alegría y su entusiasmo se transmite en cada ataque, en un cóctel estilístico que merece la pena ser disfrutado.
Merab dominó a strikers de volumen y precisión como Sean O’Malley, a mezcladores como Umar Nurmagomedov y a artistas de la creación de ángulos como Cory Sandhagen aunque el sábado 6 tendrá un desafío en puerta contra Petr Yan, un oponente a quien ya derrotó en 2023 pero quien llegará al duelo sediento de revancha.