Diego es el protagonista de una fabulosa historia, que tiene todos los componentes de una novela de aventura bien contada: decisiones temerarias, persistencia, confianza a niveles absurdos y resiliencia.
Desde su mudanza a México en busca de un complemento a su juego típico de artista de la sumisión a sus conquistas en UFC, pasando por sus triunfos en el circuito regional mexicano, su tropiezo en DWCS y en el circuito estadounidense, la historia de Diego es inspiradora.
El brasileño hizo de México su hogar y desde allí se lanzó a la conquista de sus sueños. Su entusiasmo y capacidad le permitieron debutar con una performance sorprendente ante Movsar Evloev y luego enhebrar una serie de triunfos.
Los brazos en alto y la popularidad como emblema mexicano, que Diego abrazó con fanatismo mesiánico, con su punto más alto en Noche UFC 2025 le allanaron el camino para pelear por el cinturón en dos ocasiones.
Diego tropezó contra Alex Volkanovski en ambas ocasiones pero su poder de estrella y su repertorio agresivo le han garantizado una nueva oportunidad en un escenario especial, cuando el brasileño más mexicano sea de la partida en UFC White House ante uno de los strikers de pegada más peligrosa del peso pluma.
Steve saca a relucir sus raíces mexicanas con el atributo históricamente más reconocido de los guerreros mexicanos: la pegada.
Una vez que encuentra la distancia, el estadounidense suelta la serpiente izquierda con una potencia y una fluidez inusitada. Con el correr de las peleas y de los minutos ganados en experiencia dentro del octágono, Steve elevó su control de la distancia y del ritmo y su desquiciada mano izquierda comenzó a salir en el momento justo, con un potencial enorme para dañar e inclinar las peleas a su favor.
‘Mean Machine’ no bromea: lleva siete triunfos en cadena y un triunfo ante el ex retador al cinturón podría impulsarlo hasta las altas cumbres de las 145 libras.
Sigue la batalla de golpeadores con profundos vínculos latinos en UFC Freedom 250, el domingo 14 de junio, por Paramount Plus.