El año llega a su fin y en el balance de las peleas más destacadas de 2025 aparecen algunas colisiones que aceleraron el pulso por su ritmo, sus giros y su conclusión.
El marco imponente con el calor y el color mexicano fue el contexto para el choque de planetas brasileños. Diego gozo del fervor y el respaldo de la arena y lo hizo valer en todas las dimensiones posibles: desde la psicológica, al adentrarse en el juego de miradas y provocaciones característico de Jean, al puramente táctico.
En el primer asalto, Diego voló con sus reflejos, impuso su juego de suelo y castigó a Jean con codos destructores. El segundo asalto, el clima se volvió tenso al son de las bombas noqueadoras de Jean y explotó en euforia cuando el ex retador sorprendió a Lord con un codo giratorio de contragolpe que propició el final del combate.
Khalil hacía su trabajo con mucha efectividad: guardia alta, combinación en línea con mucho poder y patadas bajas, en una exhibición de thai en las 205 libras. Jiri no entraba en pelea: no podía encontrar la distancia, se resbalaba y no llegaba con poder.
Hasta que en el tercero, el volcán checo entró en erupción violenta: Jiri salió disparado hacia adelante como un poseído en una avalancha inclemente de golpes de todo tipo: uppers, codos giratorios, cruzados y rodillazos hasta que Rountree Jr. no pudo soportarlo más, en una secuencia inolvidable que puso a todo el mundo en vilo.
El duelo de estilos quedó perfectamente definido desde el inicio: volumen de kickboxing de ‘Raw Dawg’ vs combinaciones cortas de box de ‘The Fearless’, sin pausa y a velocidad máxima.
La intensidad máxima se mantuvo en todo momento aunque Joshua tomó la ventaja con su boxeo pesado. El ex retador al cinturón vendió cara su derrota y arremetió con un volumen demencial de golpes, en un cierre dramático que no dio un segundo de respiro.
La expectativa por el regreso de ‘The Great’ a una pelea de cinturón tras los nocauts sufridos ante Islam Makhachev e Ilia Topuria era enorme: ¿habría evidencia del castigo sufrido que pudiera afectar a Alex?
El australiano no dejó ninguna duda de su vigencia: resistió la pegada criminal de Diego, impuso su juego físico y su boxeo en corta distancia durante los cinco asaltos. Alexander se llevó el triunfo y la corona de la división de las 145 libras de regreso para Australia.
Belal intentó desplegar su típico juego integral de presión y mezcla de golpes con derribos pero ‘JDM’ estuvo intratable: el striker australiano evitó los derribos con una fuerza de grappling descomunal, castigó a ‘Remember The Name’ en una batalla de voluntades y se llevó el triunfo y cinturón de peso welter tras su formidable actuación.