Lo necesario
Se necesita mucho trabajo duro y dedicación para convertirse en peleador del UFC. La mayoría de los peleadores pelean como profesionales en organizaciones más pequeñas durante años y tienen un entrenamiento extensivo en varias disciplinas antes de que el UFC considere permitirles el ingreso a la celda. Estos peleadores se eligen uno por uno entre los mejores de los mejores y los pocos elegidos llegan a la cima de las artes marciales mixtas: el Octágono.
El entrenamiento es un trabajo a tiempo completo... y un poco más
Los peleadores del UFC entrenan suficientes horas a la semana como para que sea un trabajo a tiempo completo. Algunos de los peleadores incluso tienen un trabajo a tiempo completo adicional más allá del régimen de entrenamiento. Cada peleador tiene su propio campamento de entrenamiento que consiste de varios entrenadores y compañeros de sparring para preparar una estrategia específica para el próximo combate. Algunos peleadores tienen su campamento de entrenamiento en un gimnasio, otros viajan con el campamento a varios gimnasios para enfocarse en disciplinas específicas, mientras otros arman su propio campamento en una ubicación remota para alejarse de la familia y evitar distracciones.
A medida que se acerca el combate, el entrenamiento va siendo cada vez más suave para permitir que el cuerpo del peleador se recupere de la sesiones intensas y esté lo más sano posible para la noche de la pelea. (Incluso aunque sean más leves, estas sesiones de entrenamiento harían que la mayoría de los hombres vomiten).
- Mark Hominick
Cada onza cuenta
Los peleadores mantienen un régimen de dieta rígido y para mantener el peso requerido para su clase de peso, rara vez hacen trampa con comida chatarra. Esta forma estricta de alimentación es alta en proteínas e incluye muchos vegetales y granos integrales. Ciertamente, las pautas de la dieta y nutrición varían de peleador a peleador, según cada objetivo, ya sea ganar, perder o mantener el peso. Comer ya no es una actividad divertida y de la que disfruten. La comida es el combustible del cuerpo para resistir sesiones intensas de sparring y entrenamientos sin fin. Cuando un peleador necesita llegar a un peso, incluso la ingesta de agua se mide cuidadosamente.
De hombre a máquina
Los peleadores deben transformar sus cuerpos para volverlos tan duros y resistentes como sea humanamente posible. Las metas del entrenamiento individual varían desde preparar el cuerpo durante largos períodos de pelea de alta intensidad, a entrenar el corazón para que regrese a un ritmo de reposo en el primer minuto después de un asalto. Se realizan ejercicios de golpes repetitivos para endurecer la piel, tendones, músculos y tejidos conectivos del cuerpo que se utilizan en combate. Se golpean intencionalmente los antebrazos y canillas para crear microfracturas, que crean depósitos de calcio y hacen que los miembros sean más densos y resistentes a los golpes.
Siempre en reparación
Los peleadores utilizan una amplia gama de métodos para reparar sus cuerpos luego de esfuerzos físicos extremos, que incluyen baños de hielo, batidos que ayudan con la recuperación, acupuntura o visitas al quiropráctico. Después de cada evento, los peleadores son evaluados por médicos que deciden cuánto tiempo necesitan para recuperarse. Las contusiones pueden necesitar meses para sanar, las narices rotas llevan al menos dos meses (e incluso pueden permanecer sensibles hasta un año) y las quebraduras de manos o pies llevan aún más tiempo.
Un peleador debe desearlo, muchísimo
No es un deporte para pasar el tiempo. Con tantos talentos, es fundamental que estos atletas se mantengan motivados, tanto mental como emocionalmente, para que lo entreguen todo y terminen las peleas con un nocaut o sometimiento. Desde orejas de coliflor a tendones desgarrados y huesos quebrados, los peleadores del UFC exigen el cuerpo hasta el extremo y no ven la hora de volver a hacerlo.








